Consejos para cuidar tu piel del frío

Existen numerosos mitos sobre la relación entre frío y belleza. Por ejemplo, que las mujeres de países nórdicos lucen una piel más bonita sin nada de grasa y poros casi invisibles, debido a las bajas temperaturas. Pero la realidad es que las temperaturas frías, el viento y los contrastes térmicos entre interiores y exteriores pueden producir algunos problemas en el cutis, como tirantez, sequedad, pérdida de elasticidad y hasta agrietamiento.

La base del cuidado de la piel en cualquier época del año es la hidratación. Te aconsejamos una crema altamente hidratante, que incluya glicerina y ácido hialurónico entre sus componentes, para absorber la humedad del aire y crear una barrera protectora en tu cutis. Si tu piel es seca, aplica un sérum hidratante en primer lugar, y después la crema.

La hidratación interna también es importante, por lo que debes incluir en tu alimentación productos ricos en Omega 3 como el pescado azul, frutos secos, huevos y gambas, que gracias a este ácido graso ayudarán a tu piel a crear su propio aceite hidratante.

La exfoliación de la piel es fundamental para eliminar las células muertas que se acumulan en el rostro y que apagan su luminosidad natural. Realiza este proceso con productos suaves y limita su aplicación a una vez en semana, para no conseguir un efecto adverso que deje la piel irritada. También puedes realizarla de manos de un profesional para conseguir resultados más óptimos. Consulta nuestros centros y echa un vistazo a los tratamientos que te ofrecemos.

Tampoco podemos olvidar la protección solar. Recuerda que en las estaciones de otoño e invierno los rayos UV también pueden dañar tu cutis, en especial con lluvia o nieve, elementos que actúan como espejo y aumentan el daño causado por el sol. Por lo tanto, debes aplicar una crema protectora con un factor mínimo de 30 antes de salir de casa.

Por último, el mantenimiento de unos niveles mínimos de humedad en tu hogar se notará en la salud de tu cutis. Coloca un humidificador en el dormitorio y utilízalo cada noche mientras duermes, para contrarrestar el calor seco procedente de la calefacción. ¡Tu piel más hidratada cada mañana!

ACCESO PERSONAL