Adiós contouring, hola draping

Tras varias temporadas con el contouring como técnica de maquillaje estrella, este año vuelve el draping. Popularizada por el famoso maquillador de las celebrities de los años 70, Way Bandy, que trabajó con personalidades del mundo del espectáculo como Cher.

Kim Kardashian no fue la pionera del juego entre luces y sombras en el rostro, ya lo hizo décadas antes Bandy, que con el paso del tiempo ha inspirado a maquilladores como Marc Jacobs, que nos trae el draping como tal. Un maquillaje mucho más natural y luminoso que el contouring, con el colorete como protagonista y un proceso fácil.

Lo bueno de esta técnica es que no es nada complicada, no necesitarás horas de vídeo-tutoriales de Youtube, desde Spa y Belleza te enseñamos en unos sencillos pasos.

  1. Consigue dos tonos de colorete, uno oscuro y otro claro. Para escoger el color más favorecedor, ten en cuenta la tonalidad de tu piel. Al cutis claro le sentarán bien tonos rosados, melocotón o corales; a la piel rosada le favorece el rojo oscuro y el burdeos; para un rostro moreno o muy bronceado, apuesta por los marrones, tierras y dorados; los beige, caramelo y melocotón favorecerán a la piel cetrina; mientras que para los cutis con pecas, debes escoger tonos cálidos que las difuminen, como el marrón, el naranja y el beige.
  2. Una vez que te has hecho con la tonalidad de colorete más adecuada, crea la forma de una manzana alrededor de tu rostro con el tono más oscuro.
  3. Después aplica el tono más claro alrededor de la silueta que acabas de dibujar y en la parte alta de tus mejillas.

El resultado es el de un rostro luminoso y rebosante de salud, gracias a la definición aportada por el color oscuro, y la naturalidad del claro, que suaviza y difumina. Esta imagen de Marc Jacobs no te dejará lugar a dudas. 

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