Cómo eliminar y tratar ojeras y bolsas

Las ojeras y bolsas en el contorno de los ojos revelan cansancio, y es uno de los síntomas de la fatiga que más afean el rostro. Afortunadamente, podemos prevenirlas y tratarlas gracias a remedios caseros y un poco de mimo. Eso sí, recuerda que la mejor manera de evitar su aparición es, sin duda, una noche de sueño y descanso profundo. Una noche detrás de otra, claro. ¿Te has parado a pensar cuántas horas de sueño necesitas? Cada persona es distinta, pero lo más probable es que tu media ideal se mueva entre las 6 y las 9 horas.

 Claro que una ayudita extra nunca está de más, por eso te proponemos el uso de unas cuantas mascarillas y compresas caseras preparadas a partir de aceites y tónicos que encontrarás fácilmente. ¡Elige los productos que más te gusten!

 

  • Manzanilla. ¿Te suena? Es uno de los remedios clásicos de la botica de la abuela, el que ha ido pasando de generación en generación. Lo ideal es preparar una infusión muy concentrada y dejarla enfriar en la nevera durante unas horas. Puedes aplicarla después sobre los párpados empapando un algodón o usando una compresa.

  • Leche. Ni si quiera tienes que darte un paseo al herbolario, nos vale con la que guardas habitualmente en tu frigorífico. La leche aporta ácidos grasos y proteínas que tu piel necesita para regenerase, hidratarse y humectarse. ¡Ya puedes correr para hacerte una compresa con este blanco milagro!

  • ojeras

    Rodajas de pepino. ¿Cuántas veces te has topado con la imagen de una chica descansando con una rodaja de pepino en cada ojo? Un remedio fresquito y agradable que activará la circulación de la zona. También puedes preparar una mascarilla muy efectiva si lo mezclas con un trozo de manzana y una cucharadita de aceite de almendras, multiplicando así sus efectos. Acuérdate de este truco cuando necesites un flash de belleza inmediato.

  • Té verde. Ya sabíamos que está indicado para casi todo… ¡Y no solo en infusión! Un producto básico que ya se usa en muchos tratamientos estéticos. Aplica las bolsitas húmedas sobre el contorno de tus ojos y notarás la diferencia ipso facto.

  • Agua fría. Lávate el rostro con agua fría por las mañanas. Ya sabemos que da pereza, sobre todo en invierno, pero, al igual que ocurre con el resto del cuerpo, el agua fría aplicada a diario sobre nuestra piel mejora la circulación sanguínea. Y de eso se trata a la hora de combatir las bolsas y las ojeras.

Al margen de estos remedios tradicionales, es importante también cuidar de nuestra alimentación. Una dieta baja en sal y en sodio previene la retención de líquidos. Consume más cantidad de fruta y verdura que alimentos procesados, sentirás los beneficios en todo tu cuerpo, no solo en el rostro.

Un error común es aplicar nuestra crema habitual con movimientos horizontales. Es mucho mejor aplicarla usando la yema de los dedos con toques suaves. ¡Apunta este truco también para tu corrector de ojeras!

Y, por encima de todo, organiza tu día desde este mismo instante para acostarte tempranito.

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